Os estaréis preguntando por qué lo he puesto en dos partes, dado que no tiene sentido, pero bueno chicos, es por una cosa que me ha pasado y que no he sabido solucionar, así que aquí tenéis el desenlace del 4o capítulo :333
Lo que sucedió a continuación fue borroso. Estuve a punto de perder el conocimiento y noté como empezaba a ahogarme. Saqué la cabeza y di una bocanada de aire, pero en seguida me hundí en el agua, la corriente me llevaba y yo empezaba a hundirme. Era terriblemente hondo. Intenté nadar hasta la superficie y oí un grito:
-¡ELIIIIIIIIIIIIIIIS! -alguien me llamaba.
Luego un chasquido como que alguien se tira al agua y luego la oscuridad seguida de un destello que me dio fuerzas para volver a la superficie de nuevo, aunque solo fueron unos segundos, me sentí como si estuviera perfectamente pero cuando eso acabó volví a sentirme a punto de morir, pero en ese momento alguien me cogió y me sujetó fuerte a su pecho. Era un chico y su voz me sonaba, me sonaba muchísimo.
Cuando salimos del agua lo reconocí por su mirada. Era gris.
Cuando sabía que mi consciencia iba a ceder y de que me iba a desmayar, pude notar como sus labios se fusionaban con los míos para darme oxígeno. Me ahogaba.
A pesar de que me había reanimado, yo seguía semiconsciente. Dormida pero al mismo tiempo despierta.
Los escalofríos me recorrían por todo el cuerpo por culpa del frío, me estaba congelando poco a poco.
Caer, caer a un profundo vacío. Algo oscuro y solitario que te invade por dentro, un oscuro calor. Un fuego me recorría por dentro... era, doloroso. De repente, todo lo contrario, la sangre se me helaba poco a poco. Intenté gritar, pero no podía, no salían sonidos de mi boca. ¿Qué era esto? De repente algo vino a mi mente. ¿Por qué él se encontraba a mi lado, conmigo? Podía notarlo, podía notar su presencia cálida junto a mí.
A pesar de que me había rescatado y se había tirado al agua que estaba a bastantes grados bajo cero, él estaba bien. Una persona normal no sobreviviría y por lo tanto, ¿por qué yo sí? ¿qué había sido aquel destello que había durado unos segundos y que me había dado la suficiente fuerza como para sacar la cabeza y poder respirar?
Un dolor se introdució en mi pecho. Un temblor, estaba debilitándome y sabía que pronto me desmayaría.
Pero seguí debatiéndome. Todavía no podía irme. Necesitaba saber qué era lo que estaba pasando, no podía quedarme ahora sin saber nada. Además, ¿por qué él me había perseguido? ¿Por qué me había salvado? ¿Aquel era el ser que me perseguía desde hacía tiempo?
Entonces escuché susurros apagados e intenté esforzarme todo lo que pude para saber qué decían.
Las voces se escuchaban como si estuvieran muy lejos, un tanto distorsionadas y pude entender poco de ellas.
-¿Por qué... venido? -dijo Alex. Era su voz, sonaba impasible y fría.
-No sé qué es... -respondió el chico de los ojos grises (reconocí su voz al instante)- Necesitaba... asegurarme... Me... tanto... Sé... ella, lo sé.
-¿Dónde se ha metido tu hermano? Sé perfectamente que lo sabes. -atacó Fire al hermano de Max. Esta fue la mejor frase que escuché. El carácter de Fire parecía romper todas las barreras, pero a partir de ahí, todo empezó a distorsionarse y las voces cada vez se hicieron menos audibles.
-Él... Dijo... lejos. … volvería, ya debería haber... pero, dijo... que necesitaba... y que... estaría... aquí.
-Seguramente esté aquí. -dijo entonces el chico de los ojos grises, con ira-. ¡Max! ¡Te juro que...!
Ya no llegué a escuchar la frase entera, solo recuerdo, que de repente algo como un trueno, un estruendo increíble, cayó cerca de nosotros, aunque cuando aterrizó, no hizo ningún ruido.
Y entonces...
Todas las voces se apagaron y me dejaron en plena oscuridad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario